DETRÁS DE LA EMPALIZADA
DÉCIMAS
Detrás de la empalizada
occidental del ocaso,
mis sentimientos repaso,
sobre la grama, sentada.
Me refugio en la enramada
de glicinas celestiales.
En dorados manantiales
de la luz que ya se va
y sus alas plegará
sobre espigas de trigales.
Cae el sol en la memoria
de mis recuerdos queridos.
Algunos, ya fenecidos,
no reviven en mi historia.
Otros, dan vueltas cual noria
haciendo diez mil piruetas.
Yo los guardo en las maletas
de inolvidables momentos.
Alejados de lamentos,
perfumados por violetas.
Reclinada sobre trinos
del glorioso atardecer,
todavía puedo ver
sus resplandores citrinos.
En el verdor de los pinos
danzan duendes de mi mente.
El ayer se hace presente
tan solo con cosas buenas.
Trae la miel de colmenas,
su dulzor es permanente.
Al morir de a poco el día,
me embriago con el aroma
de la paz que se desploma
brincando en la lejanía.
Saco una fotografía
con el alma, y rememoro
ese valioso tesoro
que nos dejan las vivencias.
Recojo reminiscencias
de lo que quiero y valoro.
Autora: María Rosa Ferrarotti
20/10/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
Imagen de Internet.

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