EL MERECIMIENTO
DÉCIMAS
Usted dice que me ama,
que está loquito por mí.
Que soy su flor de alhelí
y soy su perfecta dama.
En sus decires derrama
muchas palabras bonitas.
Son florecidas ramitas
perfumando mis oídos,
alterando mis sentidos.
Yo deshojo margaritas.
No sé si puedo creerle,
pues no lo conozco bien.
Y la distancia también
hace que no pueda verle.
Ni tampoco responderle
tan pronto como quisiera.
Van caminando en hilera
mis pensamientos confusos.
Sus mensajes inconclusos
se derriten como cera.
El que quiera conquistarme
tendrá que ser muy tenaz,
y sobre todo, veraz;
que no trate de engañarme.
Mucho tiempo dedicarme.
Ser seguro de sí mismo.
Que no caiga en el abismo
de la negra hipocresía,
porque mi alma bravía
no tolera el cruel cinismo.
Piense usted si va a venir
o se quedará en su casa.
¿Es viento que sopla y pasa,
su manera de sentir?
Nada bueno ha de salir
de quien busca un pasatiempo.
A mí no me sobra tiempo
para recibir migajas.
Mi amor no acepta rebajas.
Evítese un contratiempo.
Creo que está muy clarito
lo que del tema yo opino.
Soy añeja como el vino
y las burlas no permito.
Por eso le solicito
que medite bien qué hacer.
Es hora de resolver
qué es lo que más le conviene.
Si lo que ha dicho sostiene
o mi amor no merecer.
Autora: María Rosa Ferrarotti
02/01/2026
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
Imagen de Internet.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario