EN TODOS LADOS...
En todos lados, se cuecen habas.
Unas, podridas. Otras, lozanas.
En todo el mundo. En los estados,
que consideran ser soberanos.
Entre amistades. Dentro del barrio.
Salta a la vista, lo bueno y malo.
Es importante diferenciarlo.
No siempre es bueno, lo que es más caro.
Ser pobre, humilde, no es ser barato.
Solo un destino, Dios nos ha dado.
Pero podemos modificarlo.
Desde lo interno, desde lo sano.
¿Por qué dejarnos ser maltratados?
Ten en tu mente un plan a mano.
Puedes seguirlo y concretarlo.
¡Seamos libres al educarnos!
Perseverantes, en el trabajo.
Pues la semilla brota de abajo.
Del suelo fértil, bien abonado.
No te acobardes ante el fracaso.
De eso se aprende, es un regalo.
Con la experiencia y sin descanso,
se llega lejos, pasito a paso.
Nunca te rindas, pues caminando
cultivas triunfos y arrancas cardos.
Valora todo lo que has logrado.
A los niveles a que has llegado.
Libera el alma de tu pasado.
Mira hacia el frente, te está esperando.
Sin que te mientan, pues tienes claro
que tú has crecido, ¡te has educado!
Eres tu dueño y no un esclavo.
Que no te importe que haga el de al lado.
Sigue derecho, no, a contramano.
Saca en tu vida lo que es amargo.
Siembra dulzura, abre tus brazos,
agradeciendo, colaborando.
Mira al costado, hay un hermano
que necesita guíes sus pasos.
Si das, te vuelve multiplicado.
Lo que aprendiste, has de enseñarlo.
Ser bondadoso, no es un pecado.
Sonríe. Vuela. Sigue volando.
Cumple tus sueños. Y ten cuidado.
Jamás permitas que te hagan daño
las malas lenguas, con comentarios.
Quieren frustrarte, pues son lagartos,
que de pantanos, no han despegado.
No te detengas. Espera un rato.
Verás los frutos tan anhelados.
Si con verdades tú te has formado,
no habrá quién logre verte tirado.
Saldrás airoso, serás amado.
Y por tus obras, muy admirado.
Serás más fuerte y afortunado.
Un hombre nuevo. Alguien muy sabio.
Con alma noble. Perfeccionado.
En esta Tierra, en la que estamos,
veremos cuánto evolucionamos.
Por eso, amigo, mantén contacto
con las raíces que has heredado.
Dios nos bendice, para que hagamos
mejor las cosas. ¡Para salvarnos!
Si miserables despedazaron
esta riqueza en que habitamos,
y se nos burlan con gran descaro;
a sus mentiras, no le temamos.
Pues somos cultos. ¡Nos educamos!
Pretenden vernos desorientados.
Ya no nos cabe ningún engaño.
¡Qué no confundan, plata y estaño!
Nuestros valores han aumentado.
Unamos fuerzas. Gritemos alto.
¡Qué se oiga lejos nuestro reclamo!
¡Nuestro futuro, hoy defendamos!
Autora: María Rosa Ferrarotti
09/02/2022
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