LA CALANDRIA DEL AMOR
DÉCIMAS
Sale corriendo la tarde
persiguiendo alguna estrella,
y se acerca a la más bella
cuando el sol de miel no arde.
Se ha escondido, el muy cobarde;
pues la luna amenazante
va retirando el turbante
del infinito entregado
al silencio prolongado
de su presencia mutante.
La calandria del amor
canta con el corazón
una cálida canción
con trino conmovedor.
Alguien es inspirador
de ese hermoso sentimiento.
La noche presta el momento
para rotular el nombre
de una mujer y de un hombre
amándose a fuego lento.
De la magnolia nocturna
se desprenden los fulgores
de sueños progenitores
que guarda en mágica urna.
Y cada uno se turna
para cumplir su mandato,
pues han firmado un contrato
para hacerlo realidad,
hallando felicidad;
con buen tacto, de inmediato.
Un anónimo romance
se desliza en la penumbra.
De tan pasional, se encumbra
en significante avance.
Parece de largo alcance
su trasnochar sigiloso.
En ese encuentro amoroso
se derrumban viejos miedos
y maduran los viñedos
de un instante delicioso.
Cuando la dama del cielo
se recuesta en el trigal,
va llegando a su final
esa noche de desvelo.
En su mar de terciopelo
el alba enciende sus velas.
Despliega sus acuarelas
sobre los cuerpos yacientes,
que unieron sus continentes
y sus dos almas gemelas.
Autora: María Rosa Ferrarotti
03/05/2026
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
Imagen propia creada con IA.

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