POESÍAS Y CANCIONES DE AMOR EN TODOS Y CON TODOS LOS SENTIDOS. DÉCIMAS. HAIKUS. SONETOS CLÁSICOS. ROMANCES. POESÍA LIBRE. CUENTOS. REFLEXIONES. LETRAS DE CANCIONES. SEXTILLA HERNANDIANA.

jueves, 26 de noviembre de 2020

POESÍA

 SI  NO  TE  QUISIERA  TANTO 


Tengo música en el alma 

para cantarte sus letras;

improvisados suspiros 

de madreselvas y almendras. 

Agua dulce, cristalina 

de manantiales de selvas;

la lluvia que regocija 

cuando bendice serena. 

Candilejas que iluminen 

todas tus noches en vela;

un paraíso sin pizcas 

de soledad en su arena. 

Un rincón donde se aferren 

los hilos de tus quimeras;

un asta para que ices 

tus sueños como bandera. 

Pararrayos que te alejen 

de las más crudas tormentas;

jilgueros que con sus trinos 

te arrebaten las tristezas. 


Si no te quisiera tanto 

no seguiría tus huellas. 

Me atrevería a ser libre 

como brisa en primavera. 

No vertería mis caricias 

sobre tu piel de verbenas. 

No acudiría a tus brazos 

a revivir lunas muertas. 

No zumbaría en tu sangre 

como abeja en su colmena. 

No pasearía mis ganas 

de besarte hasta que muera. 

No alambraría mi orgullo 

para quedarme a tu vera. 

No sembraría en tu cielo 

mis mariposas inquietas. 

No afloraría el sentimiento 

atrapado entre mis venas. 

¡Si no te quisiera tanto 

nada valdría la pena!


Autora: María Rosa Ferrarotti

20/11/2020

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR

 Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



POESÍA

 ENCALANDO PAREDES 


Fui encalando las paredes de una aurora florecida.

Quedando mi alma partida recobrando atardeceres. 

Hice un poema sin redes para lanzarme al vacío 

como corriente del río que a las rocas no se adhiere. 


Cuando el corazón libere la angustia que lo encadena, 

y termine la condena que lo mantiene en su celda;

quizás entonces comprenda al estar en campo abierto;

que en medio de algún desierto podrá desatar su venda. 


Si los albores me apuran para que esparza mis nubes 

de tristezas de arreboles sobre trigales de arenas;

aumentará más la pena temblando en viejos rencores, 

sumida en los estertores del luto que la envenena. 


Aguardo con sed de nardos los licores que me ofrecen 

otros soles en las mieses de un mirar azucarado. 

Mis versos se han acodado en una barra de esperas 

para encontrar la manera de quedar bien apoyados. 


Me entrego a los tornasoles de siestas almibaradas;

como rosas encarnadas, fragantes y soñadoras. 

Mientras mi sentir explora otro horizonte fundido 

en los ojos del estío, que me abrace sin demora. 


Autora: María Rosa Ferrarotti

19/11/2020

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR 

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



POESÍA

 TU  NOMBRE 


Voy a escribir bien TU NOMBRE 

reinventado en flores blancas.

Saborearlo cual durazno

recién robado a su planta. 

Pronunciarlo en primavera 

sobre un tendal de lavandas. 

Jugar con su mar de letras 

para en verbo transformarlas. 

Soñar con cada sonido 

desprendido de sus arpas. 

Despedirme de su jugo

que por mis labios resbala. 

Recortarlo con latidos 

de las tijeras del alba. 

Sumergirlo en los recuerdos 

de una tarde color ámbar. 

Guardarlo dentro de un sobre 

bordado con filigrana. 

Protegerlo de las horas 

que pasan por la terraza. 

Darle aires renovados 

de pureza en mi garganta. 

Apuntalarlo con rosas 

matinales muy bronceadas. 

Repetirlo en cada rima 

de una estrofa perfumada. 

Sacudirlo con luceros 

en alguna noche clara. 

Brindarle mi compañía 

a través de las ventanas. 

Leerlo con voz de trinos 

debajo de una enramada. 

Enredarlo con mi lengua 

en una sola palabra. 

Darle luz con rayos tenues 

de una luna enamorada. 

Atraparlo entre mis dedos 

sin que se escurran sus aguas. 

Esparcirlo como el polen 

sobre mi pecho y espalda. 

Descubrirlo en un espejo 

saltando sobre mi cara. 

Rodearlo con la frescura 

que derrama una cascada. 

Sentenciarlo a mis arrullos 

sin poner llave a su jaula. 

Acariciarlo de arpegios 

y cantarlo en serenatas. 

Mandarle largos mensajes 

azulejando mis cartas.


Voy a escribir bien TU NOMBRE 

sobre la tierra mojada

para que cuando se seque 

quede su huella marcada. 

Para que abras la puerta 

de mi ilusión encerrada. 

Para que abraces mis dudas 

en mis valles y montañas. 

Para que mires mis costas 

y hacia aquí sueltes amarras. 

Para que rondes mi golfo

como gaviota en bandada. 

Para que escuches mis ruegos 

en la meseta del alba. 

Para que sepas que vibro 

como guitarra afinada. 

Para rasgar el pasado 

y convertirlo en hilachas. 

Para que entiendas que te amo 

aunque nos aten distancias. 

Para nadar en tu boca 

ahogándome entre sus algas. 

Para compartir los goces 

de las precoces mañanas. 

Para charlar con miradas 

desde mi alma a tu alma. 

Para trazar horizontes 

en confines de esperanzas. 

Para que crezca en rocíos

almacenado en retamas. 

Para que pintes de aromas 

mis naranjales en llamas. 

Para entibiarlo en los cuencos 

de pasión que me delatan. 

Para existir en tu cielo 

de nubes de fina organza. 

Para extender el recibo 

que el sentimiento reclama. 

Para cortar los racimos 

de llegadas abortadas.

Para pedirle al destino 

que no me clave su daga. 

Para que guardes tus dudas 

y las sueltes en mi cama. 

Para limpiar de silencios 

tu amor en mi pentagrama. 

Para llamar desde lejos 

y recibas mi llamada. 

Voy a escribir bien TU NOMBRE 

con tinta de madrugadas. 


Autora: María Rosa Ferrarotti 

09/11/2020

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR 

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



sábado, 14 de noviembre de 2020

POESÍA

 CON EL CORAZÓN CANSADO


¡Cómo te extraño!

Doblan campanas de traición en las esquinas,

de cada calle de este corazón cansado.

¡Cómo te extraño!

Hoy las agujas del reloj marcan adioses,

tras los acordes de tus pasos tan lejanos.

¡Cómo te extraño!

Se arremolinan los fantasmas que engendraste;

en el arcón de los recuerdos extraviados.

¡Cómo te extraño!

Soy pasajera de una vida sin andenes;

no hay otras vías, ni estaciones de recambio.

¡Cómo te extraño!

Busco en mi mente tu figura solitaria;

perdió su forma, su dibujo se ha borrado.

¡Cómo te extraño!

Con tu pecado partieron mis ilusiones;

raro conjuro que dejó mi alma en pedazos.

¡Cómo te extraño!

Quemo las cartas de mi orgullo desgarrado;

digo tu nombre y no mereces ser nombrado.

¡Cómo te extraño!

Te espero aquí, siempre te amé y te sigo amando.

En el palacio de mi amor, tú, fuiste el amo.

Y aunque no ocurran muy seguido los milagros,

ruego que vuelvas y te quedes a mi lado.

Para el perdón, el corazón pondrá reparos;

pero el amor, será más fuerte que tu engaño.

Cuando tu lluvia limpie el barro del pasado,

ya no tendré por qué decir: ¡cuánto te extraño!


Autora: María Rosa Ferrarotti

28/01/2005

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



POESÍA

 DÉCIMAS  DEL  DESTINO


Miro hacia atrás y recuerdo

lo que me dejó la vida.

Eso que nadie se olvida

y en mi corazón encuerdo.

Si no estuviera de acuerdo

con el trovar traspasado

por algún antepasado

al vergel de mi presente;

cuando yo lo represente

sonará descompasado.


De todo lo acontecido,

guardé la más pura esencia.

De lo bueno, su presencia.

Lo malo, se ha adormecido.

Otra parte, ha perecido.

Antes, debí padecerlo.

En mi ser abastecerlo

y no sentirme varada;

sino de pie, bien parada;

para afirmarme y vencerlo.


Mi sino me puso a prueba

enfrentando situaciones,

sin darme muchas opciones;

mostrando que quién reprueba,

tarde o temprano comprueba

que no fue tan doloroso.

Te vuelve más vigoroso

aprender ciertas lecciones.

Vendrán las compensaciones

de un futuro esplendoroso.


Estoy mirando anhelante

como abrojo hacia el camino;

como pluma al pergamino

que necesita un trasplante

de musas en su semblante;

para seguir escribiendo.

Y continuar sucumbiendo

a mi estelar desvarío;

a la frescura del río,

al ir sus lunas bebiendo.


En los campos de labranza

de nuestras frases melosas,

quizás un tanto filosas;

dejaré una remembranza,

ordenando la cobranza

de un mirar apasionado,

de un clavel aprisionado

entre tu boca y mi boca;

donde el amor desemboca

con ardor, convulsionado.


De aquí, mi agradecimiento

por todo lo que he heredado.

Por los dones que me han dado.

Logrando el conocimiento

que contiene el yacimiento

de un escritor y su historia;

que es un ave migratoria

buscando siempre su norte

para que sirva de aporte

a su versar y oratoria.



Autora: María Rosa Ferrarotti

06/11/2020

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



POESÍA

 AMIGOS  DEL  ALMA


San Luis, te canta mi alma,

suelo regado de amigos:

guitarreros y cantores,

apasionados del vino;

que alzaban su voz al cielo

con la luna de testigo.

Mi juventud he pasado,

yendo a esos pagos queridos;

a rodearme del encanto

de sus poemas y trinos;

a disfrutar las tonadas

con su cogollo incluido.

Extraño las nochecitas

de guitarreada y casino,

las excursiones al cerro

cruzando los arroyitos;

con la damajuana al hombro,

llevando siempre un buen tinto.

Una larga travesía,

por senderos y caminos,

para llegar a la cima

y comernos un chivito.

Las guitarras a la orden,

el vino en jarro servido,

pasando de mano en mano

para entonar los sentidos;

y al llegar la madrugada

tras sonámbulos sonidos,

se atropellaban poemas;

anunciando un sol herido.

Al clarear, ronda de mates,

sin tregua para dormirnos;

otros relatos e historias

eran siempre un buen motivo;

el tiempo, nos daba tiempo,

para poder compartirlo.

Hay corazones puntanos

que de este mundo han partido,

porque Dios los reclamaba

a cumplir con su destino;

y entre algunos valsecitos,

en algún parral perdido,

habrán dejado sus voces

para que Dios pueda oírlos.

Miguel Ángel, gran poeta,

mi homenaje te dedico;

en mi recuerdo perduras

junto a Malala y tus hijos.

Hermanos de pura cepa:

Pucho, Mariucha y Ovidio;

sus corazones quedaron

enlazados con el mío.

¡Cómo olvidar esa casa

donde tanto compartimos!

Quisiera expresar mi afecto

a aquellos viejos amigos,

que aunque no los nombre a todos,

son tizones encendidos.

Seres cultos, soñadores,

amigos de sus amigos;

que en cuerpo y alma brindaban

lo que llevaban consigo:

un puñado de ilusiones,

un trebolar de cariño,

amor a su tierra amada

y la humildad como abrigo.


                                      Un abrazo grande.


Autora: María Rosa Ferrarotti

13/11/2004

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR

De Antología Poética y Cancionero

"Mucho gusto, ¿quién soy yo?"

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.



CANCIÓN

 QUISIERA SER TONADA...   

(ZAMBA)


Quisiera ser una tonada de estrellas,

una mañana de azucenas blancas;

y en una siesta de brevas maduras

ser un parral con racimos de zambas.


Cuando la luz de la tarde se duerma

con sus faroles de luz de retama;

me adentraré en los espejos de arroyos

para ser luna cayendo en cascadas.


ESTRIBILLO


Aguaribay de silueta rugosa

con tus raíces de amor centenarias;

quiero sembrar a tu abrigo mis sueños

para que broten en tierra puntana.


SEGUNDA PARTE


Cuando en verano caigan de los cerros

sus pinceladas de oro y esmeralda;

quizás los sauces den sombra a sus celos

y melodiosas canten las calandrias.


Quiero ser voz en la piel de un poema,

un campanario batiendo sus alas;

y en una cueca llegarme hasta el cielo

blandiendo un pañuelo verde de esperanza.


ESTRIBILLO



Autora: María Rosa Ferrarotti

05/06/2020

DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.