POESÍAS Y CANCIONES DE AMOR EN TODOS Y CON TODOS LOS SENTIDOS. DÉCIMAS. HAIKUS. SONETOS CLÁSICOS. ROMANCES. POESÍA LIBRE. CUENTOS. REFLEXIONES. LETRAS DE CANCIONES. SEXTILLA HERNANDIANA.

martes, 18 de febrero de 2025

POESÍA


RETOÑO DE LUNA
SONETO CLÁSICO (ABBA ABBA CDC DCD)

La luna brilla más que el sol de otoño,
vestida con luciérnagas de estío.
No tiene el corazón seco y vacío.
Su pecho en flor es como el del madroño.

La luz de cada rayo es un retoño
que irradia su fulgor con poderío
sobre el azul del mar y sobre el río.
Su arte de alumbrar ya no es bisoño.

Colgando del silencio de la noche
entabla nacarada despedida.
Escribe su poema de trasnoche

al paso de romántica salida.
Lo prende en cada estrella con un broche,
y luego se dirige a su guarida.


09/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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POESÍA


PALABRAS

DÉCIMAS


¿Te acuerdas lo que dijiste
en la pérgola aquel día
cuando la tarde caía?
Tu corazón me lo abriste.
En el mío te metiste
como una creciente ola
que ve la playa y se inmola
mientras rueda por la arena.
Me quitaste cada pena
cual pétalo de corola.

Me diste el mar y la tierra.
Me colmaste de ilusión.
Desataste la pasión
a la que el alma se aferra.
Cortaste con una sierra
de ternura incomparable,
el dolor inaceptable
que me tuvo limitada,
perdida, paralizada.
Fuiste mi estrella alcanzable.

Fue tu voz, ese panal
de miel que se incorporó
en mi ser y me expresó
con su florido caudal.
Delicado, emocional;
lo que mi sentir ansioso
esperaba jubiloso.
Tus palabras fueron llave
de un amor puro, sin clave.
Especial y luminoso.


13/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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POESÍA


AMOR Y PASIÓN

DÉCIMAS

La pasión es vendaval.
El amor, puerto seguro.
Un sitio que no es oscuro.
Que del mar, guarda su sal.
Te cautiva. Es visceral.
Te da valor y certeza,
revelando su riqueza.
Desmoronando la roca
del mal sabor que provoca
el no sentir su grandeza.

El amor es primavera.
Es del alma, su jardín.
Es un duende danzarín
que los sentidos altera.
Es el fuego de la hoguera
que nos quema con su llama.
Es propiedad de quien ama
sin ninguna condición.
Causal de celebración
del que da y nunca reclama.

La pasión es más intensa.
Llega al punto de obsesiva.
Es un arma destructiva
si su figura se tensa.
Si no encuentra recompensa
por la entrega realizada.
De celos, está cargada.
De sexualidad, nutrida.
Por vehemencia desmedida
resulta ser dominada.

Se convierte en insistente
y sentimientos confunde.
En su martirio se hunde.
Es selectiva y ardiente.
Una emoción muy potente
que se debe controlar.
Puede llegarse a apagar
de la noche a la mañana
si su pretensión no es sana.
Su mensaje hay que cuidar.

El amor apasionado
es combustible inflamable.
Duradero o inestable,
según esté diseñado.
El amor es sosegado,
más profundo, a largo plazo.
Te atrapa con dulce lazo.
No mide tiempo y distancia.
Te envuelve con su fragancia
y no produce rechazo.


17/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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POESÍA


 ¿QUIÉN?


DÉCIMAS


¿Quién ha mordido la luna?
Y, ¿quién le ha sacado un cuarto?
¿Quién se ganó en el reparto
su reflejo en la laguna?
¿Quién abrigó la fortuna
de ser su dueño una noche?
¿Quién recibió de ella un broche
con luciérnagas selectas,
de su fulgor, arquitectas;
en la sesión de trasnoche?

¿Quién se acurrucó despacio
en su perfil de azucena?
¿Quién caminó por la arena
de su cuerpo de topacio?
¿Quién le escribió algún prefacio
a su coqueta figura?
¿Quién comenzó una aventura
acercándose a su estampa
subiendo estrellada rampa
para observar su escultura?

¿Quién le regaló un aljibe
para que lave su cara?
¿Quién le donó una cuchara
de plata que siempre exhibe?
¿Quién tramó que se derribe
sobre el cerro y la quebrada?
¿Quién la ve de madrugada
deshilachando tristeza,
agachando su cabeza
cuando el sol hace su entrada?

¿Quién soñó con abrazarla,
cobijarla en su regazo?
¿Quién anheló un retazo
de su luz, y conservarla?
¿Quién no quiso retratarla
en el techo de su alcoba?
¿Quién no se sintió una loba
amando bajo su encanto
de mil flores de agapanto,
y deseos de caoba?

¿Quién descifró su misterio
de nostalgia y lejanía?
¿Quién oyó como latía
dentro del cielo y su imperio?
¿Quién le creó el ministerio
de la ilusión y el romance?
¿Quién impidió que la alcance
y la toque con mi mano
como rama de avellano,
sin darme ninguna chance?

¿Quién la abandonó a su suerte
vagando en el universo?
¿Quién jamás le escribió un verso,
viéndola pálida, inerte?
¿Quién armó su contrafuerte
de modo imperecedero?
¿Quién juntó su alma al lucero
para amarse mutuamente
en un cielo floreciente
perfumado de romero?

¿Quién la hizo eterna, visible;
desde la faz de la Tierra?
¿Quién, su candor desentierra,
porque es imprescindible?
¿Quién pensó no ser posible
creer en su poderío?
¿Quién no le vio por el río
saciando su sed infinita
para ahogar alguna cuita
en el fragor del estío?

¿Quién soy yo para pedirle
que sea mi paz y amiga?
¿Quién soy yo la que consiga
no tener que despedirle?
¿Quién soy yo para impedirle
rodar por el negro abismo?
¿Quién soy yo y mi dramatismo
la que su estancia decida
al sentirle tan querida,
evitando su ausentismo?

Cuando volvamos a vernos,
será un momento dichoso.
En su brillar, mi reposo
tenderá lazos fraternos.
Con lápices y cuadernos,
le dedicaré poemas
pulidos como las gemas.
Mis frases alzarán vuelos
más allá de mis desvelos
y brotarán como yemas.


18/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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POESÍA


LA BOTELLA

DÉCIMAS

El océano atropella
con oleaje virulento
empujado por el viento,
dejando espumosa huella.
Una apaleada botella
es llevada a la bahía.
Las corrientes son su guía.
Queda enterrada en la arena.
Varada como ballena.
Viene de la lejanía.

De su cabaña playera,
él se dirige hacia el mar
porque le gusta pescar.
Se pasa la tarde entera.
Le hace sombra una palmera.
Pesca solo una corvina
y una mediana sardina.
Pero en su caña, enganchada,
hay otra cosa atrapada,
que ni en sueños se imagina.

Cuando recoge la tanza,
ve colgando de un anzuelo
bien atado a su señuelo,
algo lustroso, con panza.
Muy curioso se abalanza
para ver de qué se trata.
Una botella desata
y cuidadoso la observa.
Dentro de ella conserva
una nota que rescata.

La nota tiene una fecha
de tres años para atrás.
La lee, pero además,
a contestarla, aprovecha.
Él va cortando la brecha
con la mujer que la manda,
que suplica y que demanda
al hombre que la ha dejado,
para que vuelva a su lado.
Esa mujer es Amanda.

Su mirada inamovible
sobre el papel amarillo
y el humo del cigarrillo,
captan su lado sensible.
Complaciente, incorregible.
Al comenzar a escribir.
va expresando su sentir
sobre el mensaje leído.
El que el mar había traído
en su continuo insistir.

Pone codos en la mesa.
Luego, sigue con su nota.
De escribir, nunca se agota.
Está haciendo una promesa.
Sus intenciones confiesa
a la mujer misteriosa.
Demandante. Borrascosa.
Y requiere conocerla,
para poder entenderla.
Su actitud es decorosa.

Al terminar dicha carta,
redacta su remitente.
La envía de forma urgente.
La respuesta no descarta.
Sus ilusiones, no aparta.
Su emoción es indomable.
Un deseo incontrolable
de él empieza a apoderarse.
A ella quiere ya enfrentarse.
Eso es algo inevitable.

Ha pasado un mes y medio.
La esperanza está flaqueando.
Mientras, él, sigue pescando;
creyendo que no hay remedio.
Va sufriendo un fuerte asedio
de soledad y fracaso,
sin escuchar cada paso
que se acerca hasta su vera.
Es Amanda, ¡quién dijera!
la que llega en el ocaso.

Se da vuelta sin pensarlo
cuando le tocan el hombro.
Se miran, y con asombro,
ella se empina a besarlo.
Eso, no pudo evitarlo.
Él le dice: -Te esperaba.
-Eres como imaginaba-
le contesta la muchacha.
Y otro beso le despacha
a quien tanto la aguardaba.

Ambos aman su destino.
Conviven en la cabaña.
La luna los acompaña
mientras beben un buen vino.
Es un encuentro divino.
Planeado desde lo alto.
Su felicidad resalto.
Dios quiso que se juntaran
y que por siempre se amaran.
Sus bendiciones exalto.


27/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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POESÍA


MI COMPAÑERA

DÉCIMAS

Florece en tu cuerpo entero
el trino de las canciones.
Desnudas las emociones
como lo hace el jilguero.
Con un sentir verdadero
que retumba en tus entrañas,
a la soledad regañas.
Eres mi gran compañera
hecha de buena madera
y bondades desentrañas.

Proliferan sentimientos
y juntas los expresamos.
Sus esencias liberamos.
Las botamos a los vientos.
Al vaciar los pensamientos
a través de tu encordaje,
nos vamos juntas de viaje
elevando nuestro canto.
Por eso te quiero tanto
y te brindo mi homenaje.

En una zamba de amor,
tu gorjeo resplandece.
En tu caja se estremece
el cedro que es hablador.
Puedo sentir tu temblor
cuando tus cuerdas yo pulso.
El diapasón toma impulso
y las notas se moldean.
En los trastes se recrean
los sonidos que propulso.

Romántico es el cantar
que ambas nos propusimos.
Bellas letras elegimos
para poder expresar.
Ellas nos hacen soñar
al interpretarlas juntas.
Si a mi voz, la tuya adjuntas,
de tu boca y de mi boca
la música desemboca
en alegrías conjuntas.

Mi guitarra, mi razón
de decires derramados,
en el alma reflejados
como luces de neón.
Aprovecho la ocasión
para abrazar tu figura
cuando el silencio me apura.
Me das paz, seguridad.
Con simpleza y humildad,
del pesar eres la cura.

La música nos invita
a seguir un mismo rumbo.
Sin tu vibrar yo sucumbo.
Mi garganta se marchita.
Eres refrescante agüita
que al corazón va regando
y sus lágrimas secando.
Cuando comienzo el rasgueo,
en tus mieles chapoteo.
De dulzor, me vas colmando.

¡Ay, mi guitarra querida!
Con luz de luna, templada.
Por mi voz acompañada,
en tu madero prendida.
Cuando te observo tendida
descansando solitaria,
en mi vena literaria
bulle la sangre escritora.
Y a esta vieja cantora,
la recibes, solidaria.

19/01/2025
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.
Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.
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martes, 3 de diciembre de 2024

POESÍA


MUJER MADURA


DÉCIMAS


Soy una mujer madura.

Se terminaron los juegos.

Se apaciguaron mis fuegos.

Ya no espero una aventura.

Bajó la temperatura

de la pasión que me habita.

Mi disfrute se limita

a quitar los antifaces

de personajes audaces

de deslealtad infinita.


Mi sentir es de gardenia,

fragante como noviembre.

Dichoso como diciembre.

Al amor le hace la venia

y con la verdad congenia.

No busca perder el tiempo

con un simple pasatiempo

que se aposente en su vida.

Le da rápída salida

evitando un contratiempo.


Sensible como ninguna,

de corazón anhelante;

sigo la ruta triunfante

de las fases de la luna.

Cada una desayuna

con la miel de la alborada.

y reposan en mi almohada

cuando abro la ventana.

Sus caras de porcelana

son de muy tierna mirada.


Me desgajo como sombra

en las noches de desvelos,

en los floridos anhelos

donde mi alma se asombra.

Soy la texturada alfombra

rendida a los pies de sueños.

Pongo mis grandes empeños

en cumplirlos sabiamente,

impidiendo que la gente

se apropie de sus diseños.


Como viña en el verano,

espero el riego solar

y la lluvia regular

de un sentimiento cercano.

Cuyo pasar no sea en vano

y acoja mi amor, sin miedo.

Que se integre a mi viñedo

con sus uvas de nobleza,

compartiendo la riqueza

de tener el mismo credo.


Cuando el querer es estable,

no hay nadie que lo detenga.

Aunque una tormenta venga,

es único, indispensable.

Se mantiene inalterable

si pretenden derribarlo,

atascarlo o ensuciarlo.

El amor de alguien mayor,

de solidez es dador.

Es fabuloso encontrarlo.


Madurar tiene su encanto.

Se obtiene satisfacción

con la correcta elección

de quien canta el mismo canto

alejando el desencanto.

La noche ya no es más fría.

Se abriga de compañía

y la pasión se reemplaza

con el calor del que abraza

con dulce galantería.


Autora: María Rosa Ferrarotti

20/11/2024

TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS DEL AUTOR.

Luján, Pcia. de Buenos Aires, Argentina.

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